viernes, 27 de diciembre de 2013

Un año más...

Cada año tiene cosas diferentes; circunstancias únicas, momentos inolvidables, eventos irreversibles. Alegrías, tristezas, aprendizaje y olvido.
 
Nacen personas; otras dejan de existir.
Algunos árboles son talados, otros plantados.
Estrellas dejan de brillar y otras estrellas comienzan a iluminar el cielo de noche.
La tecnología avanza, las formas de comunicar cambian.
Los lejanos nos acercamos, los cercanos nos alejamos.
La música nos une en un concierto al mismo tiempo que nos excluye al momento de ponernos audífonos.
Cosas fueron y cosas pudieron ser.
 
Amaste, extrañaste, olvidaste, conociste, necesitaste, experimentaste.
Alguien fue tu razón, pero también tú fuiste la razón para alguien.
Invertiste tu tiempo en algo o alguien; te arriesgaste a hacerlo o decidiste quedarte con la célebre frase: “¿Qué hubiera pasado si…?”
 
Has soñado demasiado; has imaginado y creado escenarios.
Has escuchado repetidas veces esa canción que te motiva a seguir adelante.
Tal vez lo has escrito, dibujado o plasmado de algún modo para no olvidarlo.
Es momento de intentar.
Es momento de arriesgar.
Es momento de atreverse.
Es momento de trabajar en ello y dejar de soñar.
Este 2014 es momento de hacer, de crear, de luchar.
Solo se pierde el miedo cuando se lucha en contra de él.

Lucha este año por todo aquello que quieres alcanzar y aún cuando tropieces estarás cada vez más cerca de alcanzar tu objetivo.
No será fácil.
Tendrás muchas cosas en tu contra.
Te cansarás.
Te desanimarás.
Querrás saltar del barco.
Querrás tirar la toalla.
Pensarás en darte por vencido.

Pero este año será diferente si tu así lo quieres. Este año no dejes nada al azar. Este año es tuyo.
Cánsate de intentarlo. No te detengas; que nada ni nadie te detenga.
Se fuerte, prepárate, arriesga.
Sueña en grande, pero también trabaja en grande. 
Si caes sacúdete y levántate. Ve por más. Nadie lo hará por ti.
No importa lo que haya ocurrido en el pasado; tal ves el pasado siempre será parte de tu historia, pero hay una buena noticia... Jamás te alcanzará.
Ama. Perdona. Sorprende. Sonríe. Regala. Busca. Sueña. Vive.
Mejores cosas están por venir... ¿Estás preparado?

martes, 10 de diciembre de 2013

La luz del amanecer

"De esos días en que no sabes que pasa pero algo pasa. En los que las fuerzas y el aliento te faltan, pero te sobran las ganas de renunciar, de darte por vencido.


De esos días en los que te ves en el olvido y el sol parece no tener hora para salir y alumbrar tu camino. 


Esos días en los que sólo quieres intentar... dejar de intentarlo.
Los días en donde ni siquiera te encuentras a ti mismo, en los que nada tiene sentido.

Esto no es eterno, esto no es dejar de hacerlo o dejar de creer; sólo es una etapa misma de desesperación que parece alejarte y perderte, pero que en realidad te acerca más a eso que tanto has buscado y anhelado.

El cielo siempre será tu refugio y el aire traerá a ti aliento de vida y esperanza de que en unas horas, la oscuridad desaparecerá y la luz del amanecer te dará un nuevo camino."
 


lunes, 9 de diciembre de 2013

El arte de escribir

Muchos pueden saber escribir, pero no todos saben tocar el alma con las palabras. 

No sólo se trata de hacer que las palabras rimen o suenen bonito juntas. 

Ser escritor creo yo, es un don divino así como lo es cantar o ser bueno en algún deporte o en un arte; se nace con ello, es cuestión de despertar aquello que llevamos dentro y pulirlo... sin embargo, muchas personas nunca lo despiertan porque quizá no saben qué les apasiona o que ese don les ha sido dado.

¿Cómo lo sabes?
A veces... Es cosa del destino.

Escribe tanto como quieras, guarda tus historias, lleva contigo siempre algo con que escribir. Nunca dejes de intentarlo.

martes, 3 de diciembre de 2013

Días soleados

Esa sensación que conozco tan bien.

El cielo ha sido testigo de mil y un historias como está; tal vez cada estrella es una de esas historias contadas o por contar. Cuando se apaga... cuando muere una estrella, aquella historia desfallece, ha sido olvidada, borrada inclusive de los cielos que lo han visto todo.

El viento ha secado millones de lágrimas. Ha llevado y traído sentimientos, palabras, pensamientos y suspiros de un lugar a otro. Este es caricia en tiempo de soledad y es ternura en tiempo de frío. El viento estará siempre ahí, lo sentirás... Te esperará pacientemente para volverte a rozar y darte aliento de ánimo, porque tus vientos pueden cambiar.

El sol trae esperanza.
No te promete que las cosas serán mejores. No te dice que todo va a cambiar o que será más sencillo.
Simplemente te ilumina; te da una oportunidad para continuar, para comenzar.
De hecho, en ocasiones ese mismo sol es el que te fatiga, te cansa y te agobia.

Es entonces que te das cuenta de que el cielo estará siempre ahí para mirarte; que las estrellas nacerán y morirán y no podrás hacer nada por que permanezcan.
El viento te rozará una y otra vez en compañía o en soledad y que el Sol te iluminará pero también te fatigará.

Habrá días de tormenta, días nublados, días despejados... noches frías y noches de calor; inclusive días soleados... Cada uno de ellos tendrá algo por lo cual sonreír, algo por lo cual llorar, algo por lo cual intentar, algo por lo cual olvidar, algo por lo cual arriesgar, algo por lo cual renunciar... pero lo más importante de todo, algo por lo cual vivir.